9.6.15

Mochilas Norte - Summer '15


(Aunque esté muy manido, yo os pediría que entraseis en este post escuchando un clásico donde los haya. Cuando era pequeña y mi padre ponía este disco los domingos por la mañana, yo veía praderas, caballos y sombreros... y ahora que me he entretenido a entender el significado de su letra, me parece que tiene mucho sentido dentro del momento que estoy viviendo).



Si me paro a contar cuantas "tandas" de Mochilas Norte llevamos, me salen cuatro. Dos otoños y dos primaveras. Y me doy cuenta entonces de que ya son dos años desde que recibí el mail de Joan proponiéndome hacer una mochila para el proyecto Norte de Slow. Y debo decir que, lo que en aquel momento fue una corazonada que me hizo aceptar sin demasiadas condiciones, se ha convertido en algo bonito y enriquecedor. A lo largo de mi recorrido hay un antes y un después de varias cosas, y también hay un antes y un después de las Mochilas Norte y del cruce de caminos con Joan y Dani. Pero a menudo tenemos que retirar piezas para dejar espacio a lo nuevo, y en el caso de las Mochilas Norte especialmente, que no concibo sin que los chicos de Slow formen parte de su presentación, al empezar a planear esta temporada, la sentí como una despedida. Cuatro temporadas perfectas, en el punto justo para no empachar a nadie. Contando las que hemos hecho ahora, serán poco más de ciento ochenta mochilas, numeradas, andando por ahí... no está nada mal! Y no hacen falta más.


Quiero contaros que, cuando hicimos la primera sesión de fotos de las Mochilas Norte, una sesión inocente e improvisada, mientras buscábamos algún rincón que nos sirviera de localización, dimos con una hípica. Una hípica muy familiar en la periferia de Barcelona. Nos bajamos del coche, nos dimos un paseo por las cuadras y nos tomamos algo en unas mesas improvisadas junto a una máquina de refrescos. Preguntamos sobre las actividades que ofrecían, y tanteamos si sería posible hacer una sesión de fotos en ese entorno... os hablo del otoño de 2013.

Esa posibildad siempre ha planeado cuando hemos organizado las sesiones fotográficas que sucedieron a la primera, pero quizás no era el momento. Por eso, decidir hacer la que iba a ser nuestra última sesión en este entorno, cobró todo el sentido del mundo. Como un regalo. Como cerrar un círculo.


Un miércoles temprano, nos encontramos los chicos, la imprescindible Bedmar, la pequeña Alma, un papá canguro y yo, dispuestos a documentar un paseo a caballo por el monte. Debo confesar que nunca he montado a caballo, que soy de naturaleza más bien "miedosa", y que unos días antes pensé "bueno, que monten ellos, yo me quedo con Alma en la hípica, tranquilamente, tomando una coca-cola", pero luego me acordé de la niña que he sido y de las veces que había soñado en subirme a un corcel, de las horas jugando a que mi bici era un caballo, de los nombres que había inventado para el caballo que tendría cuando fuera mayor, así que me di cuenta de que si no lo hacía en aquella ocasión ¿cuándo lo iba a hacer?


Cepillamos los caballos que se nos habían otorgado, los peinamos, preparamos las sillas de montar y andamos junto al caballo, guiándolo hasta el punto de partida de la excursión. Todo este tiempo de primer contacto, hizo que, cuando ya nos tocaba montar y recibir las cuatro instrucciones para que el animal hiciera mínimamente lo que queríamos, fuera fácil y emocionante.



Esta temporada, al ser la última, hemos hecho más mochilas de lo habitual. Y hemos hecho dos tamaños! El de siempre, grande, muy adecuado para espaldas masculinas o para cargar con todo lo que necesitáis para pasar un día al aire libre, y otro más pequeño, para espaldas femeninas, o para los que la queréis usar en el día a día, sin necesidad de cargar tanto. Hemos usado canvas verde turquesa, color melocotón y marrón canela. Como siempre, las mochilas van numeradas por color con una etiqueta exterior de algodón, teñida en casa y marcada con el sello del proyecto Norte.

Ah! Y también deciros que el forro de las de tamaño pequeño es de loneta de Cotó Roig, una iniciativa maravillosoa de la que ya os he hablado en otras ocasiones, y un tejido perfecto.

Las mochilas las tendréis mañana, 10 de Junio, disponibles en la tienda online. A partir de las 9'30 (hora peninsular). Podéis verlas clicando aquí.



Cierro el ciclo muy feliz, con la sensación de estar poniendo un punto en el momento más adecuado. Y infinitamente agradecida a Dani, Joan y Mònica, que me han brindado cuatro sesiones fotográficas fantásticas. Qué suerte la mía de encontrarme con los Slow, que sembraron una semilla que permitió que esta mochila tuviera una historia y un recorrido perfecto hasta vuestras manos, acompañando vuestras excursiones y viajes.


Todas las fotos son de Mónica Bedmar. Quiero agradecer al personal de la hípica Poni Club Catalunya todas las facilidades que nos pusieron para que pudiéramos llevar a cabo esta sesión y en especial a Àlex, que tuvo mucha paciencia con nosotros! También contaros que los caballos que nos acompañaron en nuestra excursión son Monster, Limbo y Romy, preciosos y buenazos!

5 comentarios :

Marona dijo...

Perfecto. Hasta la canción ha acabado justo cuando he leído la última línea :-)
Haces que todo parezca orgánico, natural, espontáneo y no fruto de largas horas de trabajo.

joan slow dijo...

wow!

Bet dijo...

Quina passada de post!! evidentment l'he escoltat amb la cançó de fons! La primera i única vegada que vaig muntar a cavall també va ser molt especial!
Ja tinc decidida amb quina motxilla em quedo, ara falta esperar a demà... tic tac tic tac... espero que no s'esgotin les existències al primer minut!! :P

Anna drimvic dijo...

Quin comiat tan especial per les Norte i com m'alegro que t'animessis a muntar tu també; crec que és d'aquelles coses que, per molt que passin els anys, no s'obliden pel que han suposat. Les motxilles són una preciositat! Una abraçada gran

imma dijo...

La cançó li va de perles! els meus pares també la posaven. Quins records! ;). Les teves motxilles m'encanten i aquestes també són precioses!