21.1.14



 A los diecinueve años, la fantasía de tener una máquina de coser se materializó con un regalo de mi ex-suegra, a la que, al cabo de los años pude explicarle, en un encuentro fortuíto por la calle, todo lo que aquél regalo había significado para mi. Aquél día que nos paramos a conversar, yo ya había terminado mis estudios de "corte y confección" y estaba empezando a conseguir pequeños logros en este mundo, así que fue muy importante para mi que supiera que, aunque las cosas no hubiesen ido de la forma deseada, su regalo había sido el primer peldaño del camino que empezaba a andar. Siempre me he sentido muy afortunada de haberle podido brinadar mi agradecimiento.

Sé que mi deseo de coser surgió de una mezcla de imágenes idílicas, de querer dar vida a las prendas que mi mente imaginaba, y de una inquietud, un poco raruna para una adolescente de los noventa, de querer hacer las cosas "como antes". La cuestión es que me lancé a coser y a buscar el camino para hacerlo bien. Y en este aprendizaje tuve la suerte de toparme con el equipo de profesoras de Francesca Bonmeson. Les debo mucho, y lo sé porqué han pasado los años y sigo acordándome de ellas a menudo. Lo primero que aprendí fue la importancia de la exactitud, de la pulcritud a la hora de crear un patrón o cortar la tela, de la paciencia, del orden de los pasos a seguir, de la lentitud. La belleza de un linea recta sobre el tejido, el placer de un jaboncillo afilado, la estética de los "hilos flojos", el sonido de unas buenas tijeras cortando tela, lo bonito de una glasilla bien hilvanada y el ir armando cada pieza sobre el tejido bien planchado. Eso es el oficio.

Con el tiempo, al dar talleres, he buscado una costura más fresca y actual, apta para todos los niveles de paciencia. Busco proyectos sencillos con los que nos podemos saltar pasos para que nadie se aburra y tire la toalla antes de tiempo. Pero llega un momento en el que, si queremos avanzar, tendremos que volver a armarnos de paciencia y disfrutar del placer de ir construyendo cada pieza sin saltarnos ningún paso, marca a marca, pespunte a pespunte, planchado a planchado. Y entonces aparecerá la esencia de la costura, el oficio y la artesanía. Preparar este tipo de proyectos me está resultando como regresar a casa, como cocinar un guiso a fuego lento, como recuperar el libro de escalas y arpegios.




(Mañana empiezan el trimestre en Casa Sagnier. Lo que véis en estas fotos es una chaqueta, en proceso, que haremos en el taller de "Cus a partir del patró". El patrón lo he sacado de un Burda de hace un año. En cuanto esté terminada os la enseño... me da que le voy a sacar bastante partido.)

14 comentarios :

folerpinia dijo...

Jo, me encantaría que me pillaran más cerca los cursos :( ¡me apuntaría sin dudarlo! :)

Rebeca ringo rango dijo...

Caterina, un post precioso tanto por el texto como por las fotografías.
Que vayan muy bien los talleres. Y como dice Folerpinia que pena que nos queden un poco lejos los talleres.

Núria R. Motjer dijo...

quin gust llegir-te! i quina enveja de totes les alumnes, pq de ben segur en gaudiran.
Petonets.

ibb dijo...

Toda la vida entre patrones, los de mi madre, y ahora voy poco a poco. Con lentitud...mucha, como dices...iré a coser a su casa...la máquina tendrá que esperar...con lentitud

Caterina Pérez dijo...

:)))

Caterina Pérez dijo...

muchas gracias rebeca!!

Caterina Pérez dijo...

moltíssimes gràcies Núria! Un petonàs :)

Caterina Pérez dijo...

Un besazo preciosa!

Helene dijo...

si que bonito Caterina! ademas de saber coser, tu sabes transmitir por tus fotos y tus textos….y los tres con mucha elegancia y estilo! Eres una crack. Por cierto,la jaqueta me ENCANTA…. quiero hacer una tb….. arghhh…que pena no estar en barcelona! un abrazo muy fuerte

Estela Marcos dijo...

Què maco Caterina!! M'ha fet molta gràcia la frase "mi deseo de coser surgió de una mezcla de imágenes idílicas, de querer dar vida a las prendas que mi mente imaginaba"...
Ahir vaig mirar-me els cursos de l'Escola de la Dona, teixits, patronatge... mare meva!! Poc a poc estic descobrint un nou món! Què faré quan acabem a Casa Sagnier? Com a mínim sóc afortunada de viure a Barcelona... ;D

Caterina Pérez dijo...

Guapa!! Muchísimas gracias!! Nos vemos prontito ;) un besazo!

Caterina Pérez dijo...

Ai Estela... veig que el cuquet de la costura t'ha mossegat fort!! ;)

by Peonia dijo...

M'encanta el carinyo que es nota que li poses a la teva feina i, fer els cursos amb tu es la canya. Tinc ganes de anar veient com agafa forma la jaqueta.
Un petó wapa
Katty

Caterina Pérez dijo...

oh, guapa!! Moltes gràcies!!!