3.8.12







Tengo una cámara que adoro. Me la regaló mi chico unas navidades atrás. Sigue siendo un misterio para mi, no la controlo pero la conozco, y tiene un montón de botoncitos y señales que no entiendo pero que no me molestan... No la exprimo lo que podría, pero aún así me da mucho ratos buenos. Una de las maravillas que tiene es su zoom, pequeño y antiestético, que me permite un juego que me gusta.... me tumbo en el suelo y, sin moverme demasiado, descubro detalles. Enfoco a lo lejos, la cámara sesea un poco, y después de la visión nublada aparecen, nítidas, pequeñas sorpresas que no hacen ruido.

4 comentarios :

Anna dijo...

Això si que són fotos! :D

Olga dijo...

Son verdaderos tesoros, sin llamar atención pero auténticos.

alvaro sanz dijo...

disfruta de cada momento y de cada rayo de luz... yo también uso el mínimo de botones, eso sí, acércate a las cosas, el zoom a veces nos hace perezosos. una abraçada!

Caterina Pérez dijo...

eiii! gràcies :)