6.6.10




Una de mis obsesiones al entrar en el nuevo taller, ha sido tener un rincón de la abuelita. Es decir, una butaquita dónde poder sentarme a leer, a inspirarme, a tomarme una infusión, a pensar, o simplemente a no hacer nada.... Para la butaquita que yo quiero, no tengo presupuesto :( ... o todavía tengo que coser muchomuchomucho más! Así que me acordé de esta silla que tenía plegada y completamente abandonada en una esquina del balcón. La lijé, le pasé una capa de barníz mate y le hice unas fundas nuevas. Ahora ya tengo mi rincón de la abuelita revisado :) Ideal para mis ratos de "embobe" y para invitar a mis visitas a un té!

El maniquí, me lo regaló mi madre hará 14 o 15 años, cuando todavía no era nada cool esto de recuperar muebles, cuando yo no tenía ni la más mínima intención de organizar mi vida alrededor de la máquina de coser! Se lo regaló una amiga suya, y ella me lo restauró. Se ve que era de la abuela de dicha amiga. Antes, era habitual que los modistos de la gente bien, tuvieran el maniquí hecho con las medidas de la clienta. En la foto igual no se aprecia mucho, pero... menudo cuerpazo el de la abuela!

3 comentarios :

La cuina vermella dijo...

I tant, quin tros de dona la iaia del maniquí, ja m'agradaria a mi tenir aquestes corves tan ben fetes!!! Escolta, tan de bo puguis tenir la teva butaqueta, però mentres l'esperes, la teva cadira tan bonica et farà molt bones estones. Molts petons amiga.

M a c a r e n a dijo...

gracias por tu post! y gracias por las lindas palabras.
Quiero tener uno de esos maniquí hace mucho...que suerte que tengas uno y heredado, que le da más valor aún.
un beso y feliz semana! :D

grossomodo dijo...

no sabes lo que te entiendo con lo de la butaquita soñada (e inalcanzable : )
igual la que has apañao´me encanta